Esta serie de Halloween se construye a través del color: neones intensos, sombras cálidas, verdes inquietantes y rojos que evocan tensión. Cada fotografía juega con la luz para transformar espacios comunes en escenas cargadas de magia oscura. Los destellos eléctricos de las máscaras, los tonos festivos del maquillaje y las iluminaciones de los locales nocturnos crean un contraste constante entre diversión y misterio. Halloween se siente en cada detalle: en la energía vibrante de los disfraces, en el anonimato que otorga una máscara, en la mezcla perfecta entre lo lúdico y lo perturbador. Estas imágenes celebran esa noche donde el color se vuelve emoción, y la fantasía se mezcla con la realidad para dar vida a personajes que existen solo por un instante, pero que dejan una presencia inolvidable.